Una página que calcula, no una que describe
Cambias un valor y recalcula al instante, así que el dibujo y los números se mueven juntos. Aquí nadie pasa pantallas hechas de antemano.
Di qué quieres que descubran tus estudiantes y TutorFlow planifica el modelo que va a calcular. Aprueba el plan y tendrás una página que ellos exploran cambiando los valores.
Si explicas un principio con palabras, tus estudiantes lo copian. Si cambian ellos mismos los números, lo entienden. Eso exigía que alguien construyera una simulación, y normalmente no la construía nadie. TutorFlow parte de una sola frase sobre lo que quieres enseñar y crea una página web que hace el cálculo de verdad. No hay nada que instalar y un enlace basta para abrirla en la tableta del aula.
Cambias un valor y recalcula al instante, así que el dibujo y los números se mueven juntos. Aquí nadie pasa pantallas hechas de antemano.
TutorFlow lleva cada control de un extremo al otro de su rango y comprueba que el dibujo cambia con él. Si los deslizadores se mueven y el dibujo no, esa versión se rehace.
Escribe «amplía el rango del tipo de interés hasta el 20%» y la simulación se rehace. Se guardan todas las versiones, así que siempre puedes volver atrás.
Cada una nació de una frase escrita por un docente. Abre una y cambia los valores, igual que haría un estudiante.
Cambia la masa y la constante del resorte y observa qué le pasa al periodo. El periodo medido se muestra al lado.
Mueve el capital, el tipo y el plazo, y verás justo dónde empiezan a separarse las dos curvas.
Agranda el array y cuenta tú mismo cómo crece el número de comparaciones.
Nada de esto se programó a mano. TutorFlow planificó el modelo, escribió las matemáticas, lo ejecutó y lo publicó.
Tres cosas separan una página que solo parece plausible de una con la que se puede dar clase.
Antes de construir nada, TutorFlow escribe el plan. Las magnitudes que calcula y cómo se relacionan se leen en un minuto, y lo que no encaje con tu clase se corrige ahí mismo.
Una simulación cuyos números cambian mientras el dibujo se queda quieto es peor que ninguna. Por eso en cada versión TutorFlow lleva cada control a ambos extremos y comprueba que la pantalla cambia de verdad.
Cada simulación trae preguntas que solo se responden moviendo los controles. Copiar un número de la pantalla no sirve.
Di qué te gustaría que descubrieran tus estudiantes. Basta con un principio que puedan comprobar cambiando valores.
Lee qué va a calcular y qué se puede cambiar, corrige lo que no encaje con tu clase y pulsa Crear. Tarda unos minutos.
Envía el enlace a tus estudiantes y se abre en su navegador. Funciona con ratón y con pantalla táctil.
Docentes cansados de describir con palabras cómo se comporta un algoritmo cuando crecen los datos.
Temas como el interés compuesto o el punto de equilibrio, donde la intuición solo llega moviendo los números.
Equipos de formación que quieren que su gente pruebe una decisión y vea adónde lleva.
Docentes que prefieren enseñar de dónde sale una fórmula antes de que nadie la memorice.
Las funciones se complementan. Elige una y descubre cómo encaja en tu semana.
Basta con una frase. Crea una página que tus estudiantes exploran cambiando los valores.